En Diamante, Entre Ríos, Franco Spretz llevó su pasión por el automovilismo a otro nivel al transformar un auto de juguete en una réplica del Williams de Franco Colapinto, para su hijo Milo, un seguidor del piloto argentino. La recreación, completa con calcomanías y detalles personalizados, se viralizó en redes sociales.
Un grupo de fanáticos del automovilismo de Brandsen partió hacia San Pablo, Brasil, para disfrutar del Gran Premio de Fórmula 1 y alentar al piloto argentino Franco Colapinto. Acompañados de Mauro Gialombardo, campeón de Turismo Carretera, estos vecinos compartieron su experiencia y expectativas sobre el evento.